(Extraído del disco Stay SHARP III, escrito en el 1996)

A tiro piedra del siglo XXI la cultura skinhead se encuentra en un estado de salud como hacía anos a pesar de las trabas con las que constantemente nos encontramos, la incompresión y sobre todo la más amplia ignorancia hacia uno de los movimientos juveniles (pese a los estereotipos) más rico y diverso, tanto en lo musical como en lo estético, de lo que se puede pensar a simple vista.
SHARP (Skinheads Against Racial Prejudice), sea de forma exclusiva o no, ha tenido gran parte de culpa de la revitalización del culto skinhead cuando surgió a mediados de los 80 en EE.UU. extendiéndose a todos los rincones del mundo difundiendo y promoviendo los auténticos orígenes y valores de nuestra cultura, en un momento en que mayoritariamente, y sobre todo desde fuera, se asociaba a los Skinheads como un elemento de choque de organizaciones de extrema derecha. En cualquier caso ha servido de revulsivo.
Los orígenes se remontan a la Inglaterra de mitad de los anos 60, herederos directos del movimiento Mod ya en plena decadencia, escisión si se quiere decir, manteniendo el gusto por la música negra en el sentido más amplio (R&B, Soul, Ska...), así como algunos elementos de su estética (fundamentalmente de su periodo final) junto con el de los Rude Boys jamaicanos (que también copiaran anteriormente a los Mods) y anadiendo nuevos elementos además de valores más volcados en la clase (obrera) de la cual procedían. En esta época, hacia el 68, el Ska y el Rocksteady dieron paso al Reggae siendo los Skinheads, al igual que lo fueran los Mods, los mayores consumidores de esta música. Los músicos jamaicanos dedicaban temas a los Skinheads y los gustos de éstos influían en la evolución de la música hasta el punto de llegar a decidir qué temas podían ser un éxito.
El movimiento Skinhead original tuvo una corta (más o menos hasta el ano 72) pero intensa existencia, desapareciendo como movimiento predominante aunque siempre se mantuvieron pequenos y aislados núcleos. Esto lo originarían diversos motivos: la evolución de la música, la asociación ya exclusiva para la prensa con la violencia, que si bien es cierto que la había, habría mucho que matizar sobre ella; fundamentalmente eran pequenas peleas, entre bandas skins rivales (por barrios, no por política), con moteros, greasers (rockers), o melenudos. Incluso las fechorías contra pakistanís no tenían origen racista en la mayor parte de los casos, había bandas de skins pakistanís, negros e incluso orientales. En cualquier caso la violencia no es patrimonio nuestro, la puedes encontrar hasta en reuniones de vecinos.
Desde entonces el movimiento ha sufrido altibajos, y cambios obviamente, que en muchos casos lo han enriquecido, y en otros, como con la irrupción de la extrema derecha a principios de los 80, casi llegan a destruirlo.
SHARP lucha porque nuestra mejor herencia siga viva, bajar la guardia puede llevarnos a la misma situación de hace unos anos. !Larga vida al mejor movimiento surgido en las calles!